La campaña Banca Armada y mutualistas denuncian las inversiones de Mutua Madrileña en el negocio de la guerra y las fronteras

 

entrega simulador nh90 ok

 

 

Hoy, 11 de junio del 2021, fecha de la celebración de la Junta General del Grupo Mutua Madrileña, desde la campaña Banca Armada se ha promovido una acción de visibilización a través de las redes sociales, para pedir que el grupo Mutua Madrileña deje de financiar a la industria del armamento. Hasta ahora, es conocido que Mutúa Madrileña ha invertido en los últimos años en empresas como Indra Sistemas Sano, empresa que dedica alrededor del 27% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica.

Tal como las mutualistas explican en sus cartas, INDRA participa además en el Programa de las Corbetas Avante 2200 de Navantia destinadas en Arabia Saudí, actual contendiente en la guerra del Yemen. Por si esto no fuera poco, Indra también se lucra con la gestión de las políticas de control fronterizo que vulneran los derechos fundamentales de las personas refugiadas que huyen de territorios en conflicto como el Yemen.

Las mutualistas-activistas han sido gritadas a publicar a través de Twitter e Instagram el escrito con la denuncia hecho en el presidente Ignacio Garralda y al Consejo de administración de la entidad financiera.

Este es el escrito:

En condición de mutualista de la Mutua Madrileña y con número de póliza xxxxx, me dirijo a ustedes hoy, día de la Junta General Ordinaria, para manifestar mi total desacuerdo con las inversiones que hace su entidad en empresas relacionadas con el negocio de la guerra.

Los datos que expondré a continuación son resultado de las investigaciones realizadas por el Centre Delàs de Estudios por la Pau que, junto con las otras entidades que forman la Campaña Banca Armada, llevan quince años haciendo investigación y denunciante el controvertido vínculo entre las entidades financieras y las empresas de armamento.

Sr. Garralda, durante el año 2019, Mutua Madrileña invirtió 3.283.600€ a Indra, empresa que dedica alrededor del 27% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica.

Indra es una de las empresas más protegidas del Estado Español, con una tasa de crecimiento de ventas del 455% durante el periodo 2006-2015. La empresa copa el 19,4% de las ventas de defensa en el sector de vehículos terrestres, domina las ventas de defensa en el sector espacial y acumula un 38,6% de las ventas de defensa en el sector de misiles, además de ser presente en los sectores naval, aeronáutico y, obviamente, también en el electrónico-informático, donde acapara cerca de la mitad del total de las ventas de defensa y la mayor parte del mantenimiento y modernización de la electrónica de múltiples programas de armamento.

No está de más recordar que Indra consigue contratos públicos que consumen grandes cantidades de los presupuestos estatales y europeos, siente el Ministerio de Defensa español uno de sus clientes principales. Estos fondos podrían dedicarse a otras cuestiones más necesarias como son la sanidad o la educación, y en el actual contexto de emergencia sanitaria nos estamos dando cuenta de la importancia de invertir el gasto militar en gasto social.

En lugar de esto, Indra consigue postularse como un actor de referencia en la industria del desarrollo de la guerra. Uno de sus contratos más controvertidos es el que ha firmado para el Programa de las Corbetas Avante 2200 de Navantia, destinadas en Arabia Saudí, actual contendiente en la guerra del Yemen. Por si esto no fuera poco, Indra también se lucra con la gestión de las políticas de control fronterizo que vulneran los derechos fundamentales de las personas refugiadas que huyen de territorios en conflicto como el Yemen. Nadie tendría que tener que migrar y nadie tendría que ser nunca considerado “ilegal” ni verse sometido a esta realidad tan lamentable que la Unión Europea sostiene gracias a empresas como Indra en sus fronteras.

Sr. presidente y miembros del consejo de administración, como mutualista de esta entidad y, más allá de esto, con el ánimo de ser coherente con el que pienso y actuar con responsabilidad, los pido firmemente que dejen de invertir en empresas que se lucren con el negocio de la guerra y que incluyan en su política de inversiones una cláusula que impida que vuelva a ocurrir una inversión tan controvertida como la que han ejecutado con Indra.

Resumen intervenciones Juntas de Accionistas 2021

Un año más, las entidades involucradas en la campaña Banca Armada hemos participado en las juntas generales de accionistas de cinco entidades para denunciar sus políticas de inversiones en empresas de armamento: BBVA, Banco Santander, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankia .
 
Personas con acciones de estos bancos, pero críticas con sus prácticas nos han cedido estas acciones para que podamos hablar en su nombre y explicar ante todos su colaboración con el negocio de la guerra. Nuestro objetivo es explicar ante los accionistas de la entidad financiera y los medios de comunicación algunas de las consecuencias que implican sus inversiones en la industria de armamento y contribuir a la concienciación de la sociedad sobre este tema.
 
Resumen de las intervenciones:
 
Bankia: 23 de marzo
 
Según datos de la campaña, durante el periodo 2014-2019, Bankia ha apoyado y servicios financieros a la industria armamentista por valor de más de 85 millones de euros. Bankia apoyar la emisión de casi 30 millones de euros de bonos de Indra Sistemas SA, que dedica alrededor del 19% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica. Maria Fraile realizó la intervención en representación la campaña Banca Armada. 
 Captura de pantalla 2021 06 02 a las 114707
 
 
Banco Santander: 26 de marzo
 
Banco Santander ha financiado e invertido durante el periodo 2014-2019 cerca de 3.000 millones de euros a al menos 15 diferentes empresas armamentistas y de seguridad fronteriza. Entre éstas, destacan seis empresas que fabrican armamento que se ha vendido en Arabia Saudita, país que lidera la coalición internacional de la guerra en Yemen, y los Emiratos Árabes Unidos que participa de esta coalición. Gemma Amorós y Eduardo Aragón realizaron las intervenciones. 
 
Captura de pantalla 2021 06 02 a las 115108
 
 
Banco Sabadell: 26 de marzo
 
Durante el periodo 2014-2019, el banco Sabadell invirtió casi 170 millones de euros, en cuatro empresas relacionadas con el negocio de la guerra: AECOM, MAXAM, General Dynamics, y Raytheon Technologies. Maria Fraile y Davi Montesinos realizaron las intervenciones. 
 Captura de pantalla 2021 06 02 a las 115217
 
 
BBVA: 20 de abril
 
Sólo en el periodo 2014-2019, el BBVA ha financiado con un total de 3.000 millones de euros a General Dynamics, Boeing, Airbus Group, Leonardo, Navantia y Raytheon Technologies. Estas seis empresas tienen en común que exportan su armamento a Arabia Saudí, un país donde se producen constantes violaciones de los derechos humanos y que actualmente y desde el año 2015 está implicado en la guerra de Yemen. Esta guerra ha sido especialmente silenciada por los medios de comunicación y la comunidad internacional, pero ha propiciado la crisis humanitaria más relevante de las últimas décadas. Lees las intervenciones de Maria de Lluc Bagur i Elisenda Ribes aquí. 
 
Las activistas de la campaña hicieron una acción de calle ante la oficina del BBVA del Mercado de Sant Antoni de Barcelona, ​​para denunciar las inversiones de esta entidad financiera en el negocio de la guerra y en el armamento nuclear. Lee el discurso de la acción completo.
 
Captura de pantalla 2021 06 02 a las 115304
 
 
Caixabank: 14 de mayo
 
CaixaBank ha financiado empresas de armamento por valor de más de 121 millones de euros durante el periodo 2014-2019. Hay documentados al menos siete casos de envíos de material bélico fabricado en España en zonas en conflicto, y uno de ellos tiene como escenario la República Centroafricana y como protagonista la empresa española de explosivos y proyectiles Maxam, financiada por CaixaBank. Descubre más sobre la intervención de Davi Montesinos en la Junta de Accionistas aquí y la intervención de Ahmed Mohamed aquí.
 
Captura de pantalla 2021 06 02 a las 115444
 
 
Sin la financiación de las instituciones financieras, el 75% de las armas no se podrían fabricar.
 
Seguiremos trabajando para concienciar cada vez más la ciudadanía, y promover las alternativas como la Banca Ética.
 
Si tienes acciones en alguna de estas entidades financieras y quieres ceder tu voto de cara a las Juntas de 2022, contacta con: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
 
Más información en: http://www.bancaarmada.org/es/

Intervención de la Campaña Banca Armada en la Junta de Accionistas de Caixabank 2021

La campaña Banca Armada denuncia un año más en la Junta de Accionistas de CaixaBank sus vínculos con Maxam, una de las principales fabricantes mundiales de explosivos

WhatsApp Image 2021 05 14 at 09.49.08

CaixaBank mantiene posiciones en el Top 10 de la Banca Armada española, por este motivo, el viernes 14 de mayo miembros de la Campaña Banca Armada han participado a la Junta de Accionistas que ha celebrado CaixaBank de forma presencial en Valencia, para denunciar las inversiones que realiza la entidad financiera en empresas relacionadas con el negocio de la guerra.

Tal como han denunciado las activistas de la campaña en su intervención a la Junta de Accionistas celebrada hoy, CaixaBank ha financiado empresas de armamento por valor de más de 121 millones de euros durante el periodo 2014-2019. Según ha señalado Davi Montesinos, miembro del Centre Delàs d’Estudis per la Pau y activista de la campaña, hay documentados al menos siete casos de envíos de material bélico fabricado en España a zonas en conflicto, y uno de ellos tiene como escenario la República Centroafricana y como protagonista la empresa española de explosivos y proyectiles Maxam, financiada por CaixaBank. “El programa iTrace que lleva a cabo la organización Conflict Armament Research con fondos de la Unión Europea, recoge evidencias gráficas que demuestran un hallazgo de municiones de pequeño calibre, inferiores a 20 mm, en septiembre del año 2014, cuando el conflicto y el embargo en República Centroafricana seguían vigentes”, ha explicado Montesinos, planteando seguidamente la pregunta: “Seguirán financiando y, por lo tanto, siendo cómplices de Maxam, o serán coherentes y cumplirán de una vez por todas con las políticas que ustedes mismos redactan?”.

Finalmente, ha recordado que, sin la financiación de instituciones financieras como CaixaBank, el 75% de las armas no se podrían fabricar.

CaixaBank invierte en Indra, referente estatal de la fabricación de electrónica militar

El año 2019 CaixaBank amplió su horizonte de inversión en empresas de armamento y empezó a ser accionista de Indra, empresa que dedica alrededor del 27% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica que, entre otras cosas, se utilizan para la militarización de las fronteras.

Ahmed Mohamed, voluntario de Setem PV y activista de la campaña que también ha intervenido hoy ante accionistas y la junta directiva de CaixaBank, ha apuntado que “el caso de Indra es muy significativo, porque consigue importantes contratos públicos, que consumen grandes cantidades de los presupuestos estatales y europeos. Estos fondos podrían dedicarse a otras cuestiones, más necesarias, como son la sanidad o la educación”. Entre estos contratos se encuentran los firmados recientemente para el suministro de Sistemas de Defensa Electrónica para las Corbetas Avante-2200 que se entregarán a Arabia Saudí, y que con alta probabilidad serán utilizadas para el bloqueo naval al Yemen.

Mohamed ha puesto énfasis en el hecho que Indra también se lucra con la gestión de las políticas de control fronterizo “que vulneran los derechos fundamentales de las personas refugiadas que huyen de territorios en conflicto o que simplemente se ven obligadas a migrar porque no pueden vivir en sus países de origen por culpa del sistema económico que ustedes alimentan”.

Lee la intervención completa de Davi Montesinos en la Junta de Accionistas aquí y la intervención de Ahmed Mohamed aquí.

 

Intervención de la Campaña Banca Armada en la Junta de Accionistas de BBVA 2021

La Campaña Banca Armada denuncia que el BBVA financia empresas que han exportado armas que podrían ser usadas contra población civil en el Yemen

 

DSC 5398

 

  • La Campaña Banca Armada han intervenido hoy a la Junta de Accionistas del BBVA, que se ha hecho de forma telemática, para denunciar las inversiones y la financiación a empresas armamentistas. Activistas de la campaña ya hicieron ayer una acción de protesta en el centro de Barcelona.

 

  • El BBVA ha financiado empresas que producen armas que han sido exportadas en Arabia Saudi y Emiratos Árabes Unidos. Otras empresas financiadas también han fabricado componentes claves para armas nucleares que han sido prohibidas recientemente por un nuevo tratado internacional.

 

Activistas de la Campaña #NoBancaArmada han participado esta mañana a la Junta de Accionistas que ha celebrado el BBVA en línea, un banco que se erige como la entidad financiera española que más dinero invierte en la industria armamentista y que, por lo tanto, contribuye al mantenimiento de las armas nucleares y de los conflictos armados en todo el mundo. Así, las representantes de la campaña han hecho llegar a la junta, de forma telemática, sus intervenciones.

 

BBVA, el banco español que más dinero invierte en empresas de armas que fabrican armas para la guerra al Yemen

 

Tal como han denunciado las activistas de la campaña en su intervención a la Junta de Accionistas, “el BBVA continúa teniendo el nefasto honor de ocupar el primer lugar entre los bancos españoles que financian la industria de la guerra. Más de 4.450 millones de euros destinados a crear sufrimiento, prolongar conflictos y provocar muertos”. Maria de Lluc Bagur, miembro del Centro Delàs de Estudios por la Pau y activista de la Campaña #NoBancaArmada, ha recordado que la política de defensa del BBVA dice, textualmente, que este banco “no participará en operaciones relacionadas con el comercio armamentista en países donde hay un alto riesgo de violación de los derechos humanos”.

Solo durante el periodo 2014-2019, el BBVA ha financiado con un total de 3.000 millones de euros a General Dynamics, Boeing, Airbus Group, Leonardo, Navantia y Raytheon Technologies.

Estas seis empresas tienen en común que “exportan su armamento en Arabia Saudí, un país no muy amigo de los derechos humanos y que actualmente y desde el año 2015 está implicado en uno de los conflictos bélicos más sangrientos e infamas contra la población civil". Hablamos de la guerra del Yemen que, aunque ha sido especialmente silenciada por los medios de comunicación y la comunidad internacional, ha propiciado la crisis humanitaria más relevante de las últimas décadas”, ha denunciado Bagur.

Tal como revela el último informe, Financiación de las armas de la guerra del Yemen. Análisis de la financiación de las empresas de armas que han exportado en Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (2015-2019) elaborado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz, publicado el pasado 12 de abril, estas empresas exportan material diverso: General Dynamics exporta carros de combate, Boeing bombeas guiadas y helicópteros de combate, Airbus Group aeronaves, Leonardo radares y cañones navales, Navantia las famosas fragatas Avante-2200 y Raytheon Technologies bombas guiadas y sistemas de defensa aérea.

La intervención de la campaña ha centrado el interés en esta última empresa, Raytheon Technologies, puesto que el informe de enero del 2017 del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Yemen, recoge ataques con el modelo de bomba guiada de Raytheon GBU-12 Paveway. La campaña denuncia que Raytheon Technologies ha estado fabricando este tipo de material con destino en Arabia Saudí desde aproximadamente 2011, y que el grupo de expertos revela que se lanzaron bombas de este mismo modelo en los ataques en el hospital de Hajjah, el 15 de agosto de 2016 y el 8 de octubre del mismo año en Sana’ encima un funeral civil. “En el ataque en el hospital murieron 19 personas y resultaron heridas 24, mientras que en el ataque al funeral civil perdieron su vida 32 personas y 695 resultaron heridas”, finaliza Bagur.

 

El BBVA financia empresas que producen las ya prohibidas armas nucleares

La Campaña #NoBancaArmada hace años que denuncia que el BBVA continúa obteniendo beneficios a expensas de financiar empresas que fabrican armamento nuclear, y hoy, a su Junta de Accionistas, también ha recordado que en enero entró en vigor el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares y que este banco tiene una política clara en materia de armas controvertidas: “su documento dice que el BBVA no invertirá ni ofrecerá servicios financieros a empresas relacionadas con armamento que se considera controvertido, entre ellas las armas nucleares, y que la propiedad, producción, proliferación y uso de armas nucleares están estrictamente regulados y supervisados a través del TNP’”, ha apuntado Elisenda Ribes, miembro del Centro Delàs de Estudios por la Pau y activista de la campaña.

El informe Shorting our security: Financing the companies that make nuclear weapons, publicado el junio de 2019 por PAX, Profundo y ICAN, revela como el BBVA invirtió 528,2 millones de dólares a General Dynamics. Esta empresa de armamento tiene una serie de contratos relacionados con componentes clave para el misil nuclear Tridente II que comparten el Reino Unido y los Estados Unidos. El contrato inicial de 28,2 millones de dólares adjudicado en 2015 ha sido modificado repetidamente entre el año 2017 y el 2018 para llegar hasta una cifra de 155,6 millones de dólares.

La Campaña Banca Armada ha recordado que, además de General Dynamics, el BBVA también ha financiado otras empresas involucradas en la fabricación de armamento nuclear como Aecom, Airbus Group, Boeing, BWX Technologies, Jacobs Engineering, Honeywell International y Raytheon Technologies. “En total, el BBVA ha invertido más de 3.800 millones de euros en empresas relacionadas con el armamento nuclear”, ha denunciado Ribes, y ha concluido su intervención preguntando: “No creen que es hora de hacer caso en la comunidad internacional y dejar de contribuir al hecho que haya armas nucleares en el mundo?”.

Lee las intervenciones completas.

 

Una acción de denuncia en Barcelona

 

Las activistas de la campaña hicieron ayer por la tarde, ante la oficina del BBVA del Mercado de Sant Antoni de Barcelona, una acción para denunciar las inversiones de esta entidad financiera en el negocio de la guerra y en el armamento nuclear. Con una pancarta donde se podía leer: “sabes qué hacen los bancos con tu dinero?” denunciaron el caso de Raytheon Technologies y escenificar las muertes que se derivan.

Lee el discurso de la acción.

 

DSC 5350

Intervención de la Campaña Banca Armada en la Junta de Accionistas del Banco Sabadell 2021

 

Maria Sabadell fuera    Davi Sabadell

 

Banco Sabadell financia empresas que producen las ya prohibidas armas nucleares

 

Las activistas de la Campaña Banca Armada hace años que denuncian que Banco Sabadell continúa obteniendo beneficios a expensas de financiar empresas que fabrican armamento nuclear, y hoy, a su Junta de Accionistas, también han recordado que en enero entró en vigor el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares: “Seguramente, ya habrán pensado de qué manera los afecta la entrada en vigor de este tratado y como adaptarse a la nueva situación. Al menos esto sería el esperable, dado su interés manifiesto para cumplir las normas y establecer límites moralmente aceptables en sus inversiones”, ha comentado Davi Montesinos, del Centro *Delàs de Estudios por la Pau del País Valenciano, y activista de Banca Armada.

El informe Shorting our security: Financing the companies that make nuclear weapons, publicado por PAX, Profundo y ICAN revela como Banco Sabadell ha dado su apoyo financiero a AECOM y ha empezado a financiar General Dynamics, dos empresas relacionadas con la fabricación de armamento nuclear. Durante el 2019, General Dynamics cerró el contrato de construcción naval militar más grande de la historia: un acuerdo de 22 billones de dólares para la construcción de nuevo submarinos nucleares. El Banco Sabadell, además, destinó entre 2017 y 2019 más de 65 millones de euros a AECOM, que trabaja en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, participando de la investigación, diseño, desarrollo y producción de armas nucleares, incluyendo el programa de extensión de vida de las bombas nucleares B-61 y de la ojiva nuclear W80-1 para misiles de crucero lanzados desde el aire.

Banca Armada ha recordado esta mañana que durante el periodo 2014-2019, el Banco Sabadell invirtió casi 170 millones de euros en cuatro empresas relacionadas con el negocio de la guerra: AECOM, MAXAM, General Dynamics y Raytheon Technologies.

Maria Fraile, de la Fundació Novessendes, y activista de Banca Armada ha denunciado que “es muy probable que las empresas de armamento que ustedes financien sean las responsables de la muerte de civiles inocentes”. Por un lado, General Dynamics ha vendido carros de combate de los modelos M-1A2S y LAV-700, encargados en 2014 y que se exportaron parcialmente en Arabia Saudí durante el año 2019. Por otro lado, Raytheon Technologies, durante los últimos años, ha fabricado bombas guiadas que han sido exportadas tanto en Arabia Saudí como en los Emiratos Árabes Unidos.

“Sus comités de ética y de riesgo podrían evaluar qué parte de responsabilidad tiene el Banco Sabadell en este conflicto alimentado por el mercado armamentista”, ha concluido Fraile.

 

CAMPANYA BANCA ARMADA

PRIMERA INTERVENCIÓ JUNTA D’ACCIONISTES DEL BANC SABADELL 26/03/2021

Bon dia senyores i senyors accionistes, membres del consell d'administració, senyor president.

Mi nombre es Maria Fraile e intervengo en nombre de la Campaña Banca Armada, promovida por el Centre Delàs, SETEM, Justícia i Pau, l'Observatori del Deute en la Globalització, FETS, Alternativa Antimilitarista-MOC, Col·lectiu RETS, la Fundació Novessendes i la Fundació Finances Ètiques.

Junto con mi compañero David Montesinos, representamos a 13 accionistas que nos han delegado un total de 257.779 acciones para denunciar un año más relación que tiene su banco con el negocio de la guerra y exigirles que dejen de financiar empresas de armamento

Señor Presidente, el año pasado, como respuesta a nuestra intervención nos decía que “el Banc Sabadell no invierte en instrumentos de capital de empresas dedicadas a la fabricación o distribución de armamento y asimismo dispone de una Política específica de restricciones a la financiación e inversión en las actividades de este sector”. Pues bien, la política sí existe, pero no tengan la desfachatez de decir que no invierten en empresas dedicadas a la fabricación o distribución de armamento, por favor, porque año tras año venimos a recordarles los datos, unos datos que ustedes ya conocen.

Pero seguiremos refrescándoles la memoria. Hemos podido confirmar que durante el período 2014-2019, el Banc Sabadell invirtió casi 170 millones de euros en cuatro empresas relacionadas con el negocio de la guerra: AECOM, MAXAM, General Dynamics y Raytheon Technologies.

Pues bien, es muy probable que las empresas de armamento que ustedes financian sean responsables  de la muerte de civiles inocentes. Hablamos de las inversiones que realizó su banco en General Dynamics y en Raytheon Technologies, empresas que exportan su armamento a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, principales contendientes militares en la guerra en Yemen.

El conflicto armado en Yemen es uno de los más sangrientos e infames contra la población civil, de hecho ya podemos decir que se trata de la crisis humanitaria más relevante de las últimas décadas. En Yemen, el 80% de la población necesita ayuda humanitaria para sobrevivir, hay cerca de 4 millones de desplazadas internas y más de 7 millones de personas que requieren asistencia nutricional, según ACNUR. Y con sus inversiones, están contribuyendo a incrementar el arsenal militar de los países que intervienen militarmente en este conflicto.

Por un lado, General Dynamics ha vendido carros de combate de los modelos M-1A2S y LAV-700, encargados en el año 2014 y que se exportaron parcialmente a Arabia Saudí durante el año 2019. Por otro lado, Raytheon Technologies, durante los últimos años, ha fabricado bombas guiadas que han sido exportadas tanto a Arabia Saudí como a Emiratos Árabes Unidos.

En este sentido, cabe destacar que Raytheon Technologies es la única empresa que vende el modelo GBU-12Paveway a otros países que no son Estados Unidos. Según el informe de enero de 2017 emitido por el Panel de Expertos sobre Yemen presentado ante Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en 2016 se lanzaron bombas de este mismo modelo en dos ataques. Por un lado, el 15 de agosto cayeron sobre el hospital de Hajjah y el 8 de octubre del mismo año sobre un funeral civil en Sana’a. En el ataque al hospital fallecieron 19 personas y 24 resultaron heridas, mientras que en el ataque al funeral perdieron la vida 32 personas y 695 resultaron heridas. En 2019, Raytheon Technologies recibió el encargo de fabricar 50.000 nuevas unidades de este modelo de bomba guiada para Arabia Saudí.

Sus comités de ética y de riesgo podrían evaluar qué parte de responsabilidad tiene el Banco Sabadell en ese conflicto alimentado por el mercado armamentista.

Por desgracia, todavía hay decenas de conflictos armados y tensiones internacionales en el mundo que se alimentan del militarismo y del desorbitado gasto en armamento. ¿Creen ustedes que es ético financiar a las industrias que hacen de la guerra y el militarismo su negocio? ¿De verdad les merece la pena?

Ustedes tienen en sus manos la capacidad de revertir estas decisiones en un futuro y dejar de financiar a estas empresas. Sin la financiación de bancos como el Banc Sabadell, a las empresas de armamento les costaría mucho más llevar a cabo sus actividades. Por poner un dato más: sin la financiación de los bancos, tres de cada cuatro armas no se podrían fabricar.

Desde la campaña Banca Armada, en nombre de todas las personas accionistas críticas con sus políticas de financiación de la industria de la guerra, queremos exigir al Banco Sabadell que deje de invertir y financiar a este tipo de empresas de una vez por todas. ¿Sr. Oliu, no cree que es hora de dejar de sacar beneficios del negocio de la guerra?